Reseña Sakura - Matilde Asensi

TITULO: Sakura

AUTOR: Matilde Asensi

EDITORIAL: La esfera de los libros

AÑO EDICION: 2019

Nº PAGINA: 416

 

SINOPSIS

En 1990 El retrato del doctor Gachet de Van Gogh fue subastado en Christie's por la cifra récord de ochenta y dos millones y medio de dólares. Lo compró el millonario japonés Ryoei Saito. Enfadado con el gobierno japonés por los impuestos que le reclamaban por el cuadro, Sayto anuncio en una rueda de prensa mundial que el lienzo de Van Gogh desaparecería con él. Desde su muerte, en  1996, nada se ha vuelto a saber de la obra en el mundo del arte. Un misterio que ha hecho correr ríos de tinta y ha dado pie a todo tipo de especulaciones. Matilde Asensi novela su búsqueda y da respuestas a muchas de las incógnitas del enigma de su desaparición. Desde la galería Père Tanguy en París y con la dirección del japonés Ichiro Koga, un grupo heterogéneo de cinco personas desconocidas entre sí emprenderá una aventura que cambiará sus vidas. La enfermera Odette, el galerista Hubert, el artista urbano Oliver, la pintora y galerista online Gabriella y el manitas John viajarán por Japón sorteando peligros y descifrando enigmas que les guiarán en la búsqueda del cuadro. Por el camino tejerán entre ellos unos lazos invisibles que les llevarán al éxito o al fracaso. Una novela en la que las tradiciones de la cultura japonesa se entremezclan con la pintura impresionista, los grabados de ukiyo-e y el arte urbano; los colores tienen la fuerza de sus protagonistas, y en la que la extraordinaria presencia del cerezo en flor, sakura, surge como una alegoría de la belleza y la fugacidad de la vida.

OPINION

Necesitaba leer algo diferente. Salir de esas sagas de investigaciones de asesinatos con parajes maravillosos del norte de España.

Sé que Sakura no es lo que necesito leer, pero al menos la temática cambia, y de momento con eso me conformo, así que fue mi elección.

Matilde Asensi tiene un don para la novela de aventuras, y eso casi siempre suele ser promesa de cuando menos, encontrarnos ante una lectura entretenida. O tal vez no se trate de un don, sino de perseverancia y trabajo, el que viene desarrollando durante los últimos veinte años.

La autora no pierde tiempo en rodeos ni prolegómenos, prácticamente desde la primera página nos mete de lleno en la trama. Así comienza una desenfrenada búsqueda de una pintura perdida de Van Gogh por parte de un grupo bastante variopinto de protagonistas, con escenas que podrían pertenecer sin ningún problema a cualquier película de Indiana Jones, y un ritmo trepidante que nos recuerda a Dan Brown y las correrías de su Doctor Langdon.

Hasta aquí la prosa es correcta pero sin florituras, y entramos en el eterno debate, ¿es necesaria o incluso compatible una novela de acción y aventuras con una prosa rica y esmerada? En mi opinión, la buena literatura debe ser perfectamente compatible con cualquier estilo o género, así que no entiendo esa especie de renuncia, porque en casos como el de Matilde Asensi, no creo que sea por falta de talento.

La novela va avanzando entre prueba y prueba que los protagonistas deben superar, como ya dijimos antes, muy a lo Indiana Jones y donde, eso sí, la autora derrocha una imaginación desbordante, aunque con apenas alguna frase suelta que llevarnos a la boca, en este caso a los ojos, “Sólo eran huesos, los mismos huesos que llevamos dentro de nuestros cuerpos durante toda la vida formando nuestro esqueleto. ¿Por qué daban tanto miedo cuando no tenían carne encima? Quizá porque nos recordaban que no íbamos a vivir para siempre.” Como esta frase, tal vez toda la novela en sí se empeña en recordarnos lo efímera que es la vida y la trascendencia de la muerte. La huella que uno es capaz o no de dejar de su paso por este mundo.

Está claro que Matilde Asensi se ha convertido por derecho propio en uno de los grandes referentes de la novela de aventuras en nuestro país, y en ese sentido sus seguidores no se verán en absoluto defraudados, pues la novela cumple con los requisitos de toda buena novela de aventuras. Para otros en cambio tal vez se nos quede un poco corta, y seguiremos viajando en busca de la excelencia.

En mi opinión, la novela hubiera acabado sin pena ni gloria de no ser por el giro final, que en este caso sí que resulta sorprendente, y unas últimas páginas que elevan un poco el nivel literario general de la novela, y que consiguen que al cerrarla, nos quedemos con el sabor de haber disfrutado de una buena lectura, sin grandes aspavientos literarios, pero escrita de forma correcta, y con una trama bastante divertida para el lector.

TITULO: Sakura
 
AUTOR: Matilde Asensi
 
EDITORIAL: La esfera de los libros
 
AÑO EDICION: 2019
 
Nº PAGINA: 416
 
SINOPSIS
En 1990 El retrato del doctor Gachet de Van Gogh fue subastado en Christie's por la cifra récord de ochenta y dos millones y medio de dólares. Lo compró el millonario japonés Ryoei Saito. Enfadado con el gobierno japonés por los impuestos que le reclamaban por el cuadro, Sayto anuncio en una rueda de prensa mundial que el lienzo de Van Gogh desaparecería con él. Desde su muerte, en  1996, nada se ha vuelto a saber de la obra en el mundo del arte. Un misterio que ha hecho correr ríos de tinta y ha dado pie a todo tipo de especulaciones. Matilde Asensi novela su búsqueda y da respuestas a muchas de las incógnitas del enigma de su desaparición. Desde la galería Père Tanguy en París y con la dirección del japonés Ichiro Koga, un grupo heterogéneo de cinco personas desconocidas entre sí emprenderá una aventura que cambiará sus vidas. La enfermera Odette, el galerista Hubert, el artista urbano Oliver, la pintora y galerista online Gabriella y el manitas John viajarán por Japón sorteando peligros y descifrando enigmas que les guiarán en la búsqueda del cuadro. Por el camino tejerán entre ellos unos lazos invisibles que les llevarán al éxito o al fracaso. Una novela en la que las tradiciones de la cultura japonesa se entremezclan con la pintura impresionista, los grabados de ukiyo-e y el arte urbano; los colores tienen la fuerza de sus protagonistas, y en la que la extraordinaria presencia del cerezo en flor, sakura, surge como una alegoría de la belleza y la fugacidad de la vida.
 
OPINION
Necesitaba leer algo diferente. Salir de esas sagas de investigaciones de asesinatos con parajes maravillosos del norte de España.
 
Sé que Sakura no es lo que necesito leer, pero al menos la temática cambia, y de momento con eso me conformo, así que fue mi elección.
 
Matilde Asensi tiene un don para la novela de aventuras, y eso casi siempre suele ser promesa de cuando menos, encontrarnos ante una lectura entretenida. O tal vez no se trate de un don, sino de perseverancia y trabajo, el que viene desarrollando durante los últimos veintes años.
 
La autora no pierde tiempo en rodeos ni prolegómenos, prácticamente desde la primera página nos mete de lleno en la trama. Así comienza una desenfrenada búsqueda de una pintura perdida de Van Gogh por parte de un grupo bastante variopinto de protagonistas, con escenas que podrían pertenecer sin ningún problema a cualquier película de Indiana Jones, y un ritmo trepidante que nos recuerda a Dan Brown y las correrías de su Doctor Langdon.
 
Hasta aquí la prosa es correcta pero sin florituras, y entramos en el eterno debate, ¿es necesaria o incluso compatible una novela de acción y aventuras con una prosa rica y esmerada? En mi opinión, la buena literatura debe ser perfectamente compatible con cualquier estilo o género, así que no entiendo esa especie de renuncia, porque en casos como el de Matilde Asensi, no creo que sea por falta de talento.
 
La novela va avanzando entre prueba y prueba que los protagonistas deben superar, como ya dijimos antes, muy a lo Indiana Jones y donde, eso sí, la autora derrocha una imaginación desbordante, aunque con apenas alguna frase suelta que llevarnos a la boca, en este caso a los ojos, “Sólo eran huesos, los mismos huesos que llevamos dentro de nuestros cuerpos durante toda la vida formando nuestro esqueleto. ¿Por qué daban tanto miedo cuando no tenían carne encima? Quizá porque nos recordaban que no íbamos a vivir para siempre.” Como esta frase, tal vez toda la novela en sí se empeña en recordarnos lo efímera que es la vida y la trascendencia de la muerte. La huella que uno es capaz o no de dejar de su paso por este mundo.
 
Está claro que Matilde Asensi se ha convertido por derecho propio en uno de los grandes referentes de la novela de aventuras en nuestro país, y en ese sentido sus seguidores no se verán en absoluto defraudados, pues la novela cumple con los requisitos de toda buena novela de aventuras. Para otros en cambio tal vez se nos quede un poco corta, y seguiremos viajando en busca de la excelencia.
 
En mi opinión, la novela hubiera acabado sin pena ni gloria de no ser por el giro final, que en este caso sí que resulta sorprendente, y unas últimas páginas que elevan un poco el nivel literario general de la novela, y que consiguen que al cerrarla, nos quedemos con el sabor de haber disfrutado de una buena lectura, sin grandes aspavientos literarios, pero escrita de forma correcta, y con una trama bastante divertida para el lector.