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El ministerio de la verdad (2) - Carlos Augusto Casas

 “Mira a tu alrededor. ¿Qué ves? Yo te lo diré. Un montón de sonámbulos siempre con una pantalla delante para que no se den cuenta de lo que pasa a su alrededor. Del móvil al ordenador, de la televisión a la tablet, buscando su dosis de entretenimiento. Autómatas descerebrados que creen que la felicidad se vende en los supermercados. La zanahoria tecnológica para que el burro siga caminando. Hemos renunciado a nuestra condición de seres humanos para convertirnos en consumidores, cambiando el libre albedrío por unos cuantos cachivaches de última generación. Somos manipulables y crédulos como niños a los que no se deja decidir las cosas importantes, niños obedientes a los que hay que decir lo que tienen que hacer, qué tienen que comer, como deben vestir, cuando pueden hablar y cuando callarse. Y si alguno desobedece, se lo amenaza con el castigo. El miedo a perder nuestras ridículas posesiones materiales nos convierte en esclavos. El miedo es el mejor educador de todos los tiempos. Han castrado la grandeza del ser humano para que sólo aspiremos a ser mediocres. Confundimos éxito con felicidad, capacidad adquisitiva con capacidad intelectual. Han logrado que la máxima aspiración del ser que creó El Partenón, que pintó Las Meninas, que esculpió El Pensador, que escribió El libro del desasosiego sea tener un trabajo estable. Esclavos felices, que abrazan las cadenas porque se han convertido en un privilegio. Ya nada eleva nuestra alma, ya nada nos conmueve ni nos emociona. Sólo queremos distraernos, no alterar nuestro encefalograma plano intelectual. Y detrás de toda esta degeneración está el ministerio de la verdad. Con la tecnología como aliada, nos dominan. Lo saben todo de nosotros gracias a ella. Les ofrecemos toda nuestra información a cambio de un nuevo juego, un programa, una aplicación… Cada vez que le damos al botón de “aceptar” estamos firmando un pacto con el diablo. Nunca, en toda la historia de la humanidad, hemos estado tan controlados, tan condicionados, tan manipulados. Oimos el sonido de un mensaje entrante en nuestro móvil y lo dejamos todo para leerlo. Si ya no puedes distinguir entre la verdad y la mentira, es que los mentirosos han ganado. Vivimos una ficción, una libertad de cartón piedra.”

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El manuscrito - John Grisham

Cuando el huracán Leo se desvía de su curso previsto para dirigirse hacia Camino Island, en la costa de Florida, la mayoría de sus habitantes decide abandonar la isla. Solo un pequeño grupo de irreductibles elige quedarse, entre ellos Bruce Cable, el propietario de la librería Bay Books. El huracán avanza destrozándolo todo y dejando casas derrumbadas, hoteles y tiendas destruidos, calles inundadas y una docena de muertos. Uno de los fallecidos es Nelson Kerr, amigo de Bruce y autor de thrillers. Pero los indicios sugieren que la tormenta no fue la causa de la muerte de Nelson: la víctima recibió numerosos golpes sospechosos en la cabeza.

¿Quién querría matar a Nelson? La policía local está sobrepasada por los efectos del huracán y no se encuentra en condiciones de ocuparse del caso. Pero Bruce comienza a preguntarse si algunos oscuros personajes de las novelas de su amigo podrían ser más reales que ficticios. Y en algún lugar del ordenador de Nelson está el manuscrito de su nueva novela. ¿Estará allí, en negro sobre blanco, la clave del caso? Bruce empieza a investigar y lo que descubre entre sus páginas es más impactante que cualquiera de los giros de las tramas de Nelson... y mucho más peligroso.

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Donde haya tinieblas - Manuel Ríos San Martín

Solo un asesino en serie en tiempos de Instagram hará que dos policías se pongan de acuerdo: él, un boomer chapado a la antigua; ella, una milenial con ganas de cambiar el mundo

Una modelo de diecisiete años a la que le falta el ombligo desaparece en Madrid. Los inspectores Martínez y Pieldelobo se hacen cargo de la investigación, pero chocan desde el primer momento. Él es un padre cincuentón y caótico, tierno pero mordaz y un tanto anticuado; ella, una milenial combativa, inteligente y feminista.
Mientras recorren por España lugares misteriosos y templos en apariencia tranquilos, surgen dos hipótesis para desenmascarar a un asesino en serie: o la mafia rusa está detrás de una red de prostitución de lujo o hay un psicópata religioso que pretende enmendarle la plana al mismo Dios.
Este thriller plantea una reflexión irónica sobre la intolerancia, la dicotomía entre pecado y belleza, entre misericordia y castigo, y las relaciones entre el hombre y la mujer como dos seres destinados a entenderse desde el principio de los tiempos.
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Un día de cólera - Arturo Pérez Reverte

Este relato no es ficción ni libro de Historia. Tampoco tiene un protagonista concreto, pues fueron innumerables los hombres y mujeres envueltos en los sucesos del 2 de mayo de 1808 en Madrid. Héroes y cobardes, víctimas y verdugos, la Historia retuvo los nombres de buena parte de ellos: las relaciones de muertos y heridos, los informes militares, las memorias escritas por actores principales o secundarios de la tragedia, aportan datos rigurosos para el historiador y ponen límites a la imaginación del novelista. Cuantas personas y lugares aparecen aquí son auténticos, así como los sucesos narrados y muchas de las palabras que se pronuncian.En Un día de cólera, Arturo Pérez-Reverte convierte en historia colectiva las pequeñas y oscuras historias particulares registradas en archivos y libros. Lo imaginado, por tanto, se reduce a la humilde argamasa narrativa que une las piezas. Con las licencias mínimas que la palabra novela justifica, estas páginas pretenden devolver la vida a quienes, durante doscientos años, sólo han sido personajes anónimos en grabados y lienzos contemporáneos, o escueta relación de víctimas en los documentos oficiales.

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La página 428 - Javier Muñoz Villén

En 1979, la aparición del cadáver de Anne Sullivan, horriblemente mutilado en el idílico bosque de abedules que rodea el lago Pike, no es más que el primer indicio de que un asesino en serie anda suelto por la zona. ¿Quién mató a Anne Sullivan y a las otras muchachas? Dos policías de caracteres opuestos se verán absorbidos por la investigación hasta tal extremo que no podrán establecer un límite entre sus vidas públicas y privadas.

Cuarenta años más tarde, la psicóloga del departamento de policía, Katherine Nowak, empieza a dudar de su identidad tras unas palabras pronunciadas por su tía en su lecho de muerte. ¿Quién es ella realmente? ¿Murieron sus padres en un accidente de tráfico o su tía le ha estado mintiendo durante más de treinta años?

¿Y qué relación existe entre los asesinatos de 1979 y las dudas de la psicóloga?

Eso es algo que solo sabe el escritor que en 1989 visita una prisión de máxima seguridad para que un asesino lo ayude a afinar la trama de su novela hasta su última página: la 428.

La página 428 es un thriller psicológico que por medio de tres líneas temporales va conduciendo al lector, con suspense bien medido, hacia un final imprevisible.

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El ministerio de la verdad - Carlos Augusto Casas

"Gabriel se dio cuenta de que, tiempo atrás, esos desempleados eternos se habrían alzado en armas para defender su dignidad. pero hoy todo el mundo tiene una televisión, un móvil, un ordenador.  Están demasiado entretenidos para iniciar una revolución."
"Gabriel se dio cuenta de que, tiempo atrás, esos desempleados eternos se habrían alzado en armas para defender su dignidad. pero hoy todo el mundo tiene una televisión, un móvil, un ordenador.  Están demasiado entretenidos para iniciar una revolución."
 
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El idioma de los recuerdos - Antonio Gómez Rufo

"La salud es como el agua de la charca que termina evaporándose con la llegada de la época del calor, la bebida del estío insaciable que la absorbe y deja la tierra cuarteada, yerma, desnuda, sedienta. La salud es la antesala de la pérdida. Algo destinado a desmenuzarse, resquebrajarse, pudrirse. Y uno de sus pilares, la memoria, es esa parte de la salud que se desagua palabra a palabra, recuerdo a recuerdo, rostro a rostro, nombre a nombre."

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El amante de Lady Chaterley - D. H. Lawrence

 "El cataclismo ha ocurrido. Nos encontramos entre ruinas, y empezamos a construir de nuevo, a tener de nuevo pequeños hábitos, pequeñas esperanzas. Es una tarea ardua, ahora ya no hay un camino fácil hacia el futuro, tenemos que sortear o saltar por encima de los obstáculos. Tenemos que vivir, por muchos cielos que se hayan derrumbado. "

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Mil besos prohibidos - Sonsoles Onega

"Todos necesitamos volver al instante en el que fuimos felices. Es un recurso de la naturaleza, el salvavidas de los mortales. La vida no es como la hemos vivido sino como la hemos archivado, y la memoria la agita a su conveniencia."

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Palabras que tú entenderás - Xavier Bosch

"Parece mentira cómo una fotografía puede convertirse en bálsamo para nuestras heridas o, en momentos de desesperación, antídoto para el veneno que nos inocula la rabia de una ausencia. Este pretendía ser el sentido de mi carta. Has hecho que me diera cuenta de la fuerza del vínculo de una mirada y de un momento. De hasta qué punto los atajos de la añoranza pueden transformarse en motor para honrar esos ojos que nos miran con orgullo... Se trata de dejarnos llevar por la mano tendida de los recuerdos, en vez de hundirnos en las ciénagas de la nostalgia."

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Por las carreteras - Sylvain Prudhomme

 "Ahora era uno de los que no se tumban en el suelo, de los que ya no tienen tiempo. De niño gateas, te caes. Conoces el suelo a través de los pies y las manos. Íntimamente. Luego el suelo se aleja. Ser adulto es ya no saber caerse. Es vivir en un cuerpo que ha perdido la memoria del suelo, que no sabe cómo vivir con él, que le tiene miedo."

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El bosque de los cuatro vientos (2) - María Oruña

"Con el tiempo, Bécquer había comprendido que en la vida siempre llegaba un instante de perdición absoluta. Un abismo insondable en el que ya todo era repetido, y en el que las historias solo cambiaban de nombre. Era como deambular en un bosque al que siempre se llegaba al anochecer, cansado y sin ganas de caminar.

Pero a veces, en ese instante de clarividencia absoluta, de comprender que nada podía perdurar y de que todas las historias eran siempre la misma, aparecía un agujero en el bosque. Y a través de aquel punto de luz se podía escapar del decorado roto que componía la espesura adormecida.""Con el tiempo, Bécquer había comprendido que en la vida siempre llegaba un instante de perdición absoluta. Un abismo insondable en el que ya todo era repetido, y en el que las historias solo cambiaban de nombre. Era como deambular en un bosque al que siempre se llegaba al anochecer, cansado y sin ganas de caminar.
Pero a veces, en ese instante de clarividencia absoluta, de comprender que nada podía perdurar y de que todas las historias eran siempre la misma, aparecía un agujero en el bosque. Y a través de aquel punto de luz se podía escapar del decorado roto que componía la espesura adormecida.""Con el tiempo, Bécquer había comprendido que en la vida siempre llegaba un instante de perdición absoluta. Un abismo insondable en el que ya todo era repetido, y en el que las historias solo cambiaban de nombre. Era como deambular en un bosque al que siempre se llegaba al anochecer, cansado y sin ganas de caminar.
Pero a veces, en ese instante de clarividencia absoluta, de comprender que nada podía perdurar y de que todas las historias eran siempre la misma, aparecía un agujero en el bosque. Y a través de aquel punto de luz se podía escapar del decorado roto que componía la espesura adormecida.""Con el tiempo, Bécquer había comprendido que en la vida siempre llegaba un instante de perdición absoluta. Un abismo insondable en el que ya todo era repetido, y en el que las historias solo cambiaban de nombre. Era como deambular en un bosque al que siempre se llegaba al anochecer, cansado y sin ganas de caminar.
Pero a veces, en ese instante de clarividencia absoluta, de comprender que nada podía perdurar y de que todas las historias eran siempre la misma, aparecía un agujero en el bosque. Y a través de aquel punto de luz se podía escapar del decorado roto que componía la espesura adormecida."
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El bosque de los cuatro vientos - María Oruña

"Los gallegos, sin duda, debían de provenir de espíritus del norte, porque habían hecho del frío el más cálido de los abrigos. Eran perseguidos y acechados, como todos, por la negra sombra de la muerte, pero ellos sabían que cuando alguien cantaba era ella la que entonaba la melodía, y que cuando alguien lloraba era ella la que sujetaba el lamento."

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Que vas a hacer con el resto de tu vida - Laura Ferrero

"Seguro que llegaría ese momento en que al recordar a Pablo sonreiría. Pero cumpliría años sin él, cuarenta, cincuenta y sesenta. Y seguiría estando triste. Otros me abrazarían, quizá incluso lo harían fuerte, muy fuerte. Pero la pena no se iría. La tristeza seguiría encerrada en ese lugar que nadie sería capaz de abrazar. No hay lugar para la pérdida. Está, pero no se ve."

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La huella del mal - Manuel Ríos San Martín

Nunca debí contarte aquello. No debí abrirte mi corazón. ¿En quién confiar si no se puede confiar en nadie? ¿A quién se puede desear si no puedes entregarte plenamente, si no puedes abandonarte en sus brazos? ¿Con quién compartir la soledad sin que te apuñalen por la espalda? La soledad debe ser absoluta. Demencial. Necesaria.
No hay nadie en la oscuridad. Está vacía, hueca, tenebrosa.
¿En quién confiar?
En nadie.
Soy nadie.
"Nunca debí contarte aquello. No debí abrirte mi corazón. ¿En quién confiar si no se puede confiar en nadie? ¿A quién se puede desear si no puedes entregarte plenamente, si no puedes abandonarte en sus brazos? ¿Con quién compartir la soledad sin que te apuñalen por la espalda? La soledad debe ser absoluta. Demencial. Necesaria.
No hay nadie en la oscuridad. Está vacía, hueca, tenebrosa.
¿En quién confiar?
En nadie.
Soy nadie."
 
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